CRÓNICAS CIUDADANAS

Oficialismo pierde mayoría automática y oposición recupera terreno

 

El cartismo pierde dos votos que hasta ayer tenía a mano; Cruzada Nacional recupera presencia y promete sumarse al bloque opositor. Los reemplazantes, Walter Kobylanski y Gladys Mendoza, anunciaron que no “venderán” su voto al oficialismo.

La expulsión de Norma Aquino (“Yamy Nal”) y la suspensión por 60 días, sin sueldo, de Javier Vera (“Chaqueñito”) alteran de inmediato los equilibrios del Senado. El cartismo pierde dos votos que hasta ayer tenía a mano; Cruzada Nacional recupera presencia y promete sumarse al bloque opositor. Los reemplazantes, Walter Kobylanski y Gladys Mendoza, anunciaron que no “venderán” su voto al oficialismo.

Qué cambió

Aquino fue expulsada con 40 votos, en la sesión más tensa del año, tras el escándalo de audios que sacudió a la Cámara Alta. Vera, implicado en las mismas grabaciones, solo fue suspendido por dos meses sin goce de dieta. Juraron sus reemplazantes: Walter Janusz Ricardo Kobylanski (suplente permanente por la banca de Aquino) y la arquitecta Gladys Lucía Mendoza (suplencia temporal por Vera). Ambos pertenecen a Cruzada Nacional.

Cómo queda la “llave” de la mayoría

En números duros, el Partido Colorado (Honor Colorado + colorados aliados) conserva la mayor bancada del cuerpo (23 escaños obtenidos en 2023), pero pierde dos adhesiones que había sumado con los pases de Aquino y Vera. Con la salida definitiva de Aquino y la ausencia temporal de Vera, ese “plus” se evapora: el oficialismo vuelve a su piso de 23 y, por 60 días, puede quedar de hecho en 22 cuando falte Vera. En votaciones ajustadas, esa diferencia obliga a negociar.

Oposición con aire nuevo

Cruzada Nacional, que había quedado reducida en el Senado por los saltos al cartismo, vuelve a ocupar la banca de Aquino y, por dos meses, también la de Vera. Kobylanski afirmó que “se va a mantener en Cruzada Nacional y que no venderá su voto al cartismo”; Mendoza dijo que “no viene de la política” y que se queda en la línea del partido. El efecto político es directo: dos sillas que hasta ayer contaban para el cartismo pasan a contarse del otro lado.

Quiénes son los nuevos votos

Kobylanski, empresario identificado en la interna payista, juró en reemplazo de Aquino y hasta adelantó que sorteará parte de su salario y donará el 10% a su partido. Mendoza, referente técnica y orgánica de Cruzada, juró por la suspensión de Vera. Ambos ya se ubicaron junto a Yolanda Paredes en el bloque payista.

El mapa político que se viene

La foto inmediata muestra: el cartismo con mayoría simple propia, pero sin los dos “votos extra” que había sumado con Aquino y Vera. Pierde uno en forma definitiva y otro por 60 días. La oposición más cohesionada y con tres voces de Cruzada Nacional sentadas juntas (Paredes, Kobylanski y, temporalmente, Mendoza). Si esa coordinación se sostiene, la negociación artículo por artículo vuelve a ser regla. La Comisión y Mesa Directiva siguen bajo control colorado, pero con un plenario menos dócil. En proyectos sensibles, el oficialismo deberá reconstruir mayorías circunstanciales.

Lo que prometen los nuevos

“Me voy a mantener en Cruzada Nacional y no voy a vender mi voto al cartismo”, dijo Kobylanski, que además anunció un sorteo mensual de G. 10 millones y la donación del 10% de su dieta al partido. Mendoza, por su parte, aseguró que también permanecerá en la línea opositora. Son señales públicas que, de sostenerse, inclinan el péndulo hacia negociaciones más abiertas en el corto plazo.

Por qué importa

Hasta ayer, el cartismo operaba con una mayoría ampliada por los “nuevos colorados” surgidos de Cruzada Nacional. Con la expulsión de Aquino y la suspensión de Vera, esas dos palancas se apagan: una para siempre, otra por 60 días. El Senado vuelve a un tablero más competitivo, donde cada sesión puede definirse por uno o dos votos, y donde las minorías articuladas pueden imponer agenda o, al menos, frenar proyectos hasta lograr concesiones.

Próximas batallas

En las semanas que vienen, cualquier iniciativa que requiera más que mayoría simple (nombramientos, paquetes estructurales, eventuales acuerdos políticos) deberá pasar por una mesa de negociación real. La cancha quedó pareja: sin los “votos prestados” de Aquino y Vera, el oficialismo dependerá de convencer a independientes y opositores dialoguistas; la oposición, de mantener unidos a liberales, centroizquierda y payistas, ahora con dos sillas recuperadas.

El Nacional

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