
El Gobierno identificó al menos diez zonas de “riesgo”, especialmente en el Trópico de Cochabamba, donde se reforzará la presencia policial para evitar conflictos.
Bolivia desplegará más de 25.000 policías este domingo para garantizar la seguridad durante las elecciones presidenciales, según anunció el ministro de Gobierno, Roberto Ríos. El plan incluye la custodia del material electoral y el cumplimiento de las restricciones del auto de buen gobierno, que prohíbe el consumo de alcohol, manifestaciones políticas y el tránsito de vehículos.
Además, 38.000 agentes estarán acuartelados, listos para actuar si es necesario. El Gobierno identificó al menos diez zonas de “riesgo”, especialmente en el Trópico de Cochabamba, donde se reforzará la presencia policial para evitar conflictos.
En las últimas semanas, el Gobierno señaló que el área cocalera de Cochabamba, donde reside el expresidente Evo Morales, es una de las zonas sensibles debido a su exclusión de los comicios por un fallo que limita la reelección. Aunque las federaciones cocaleras de la región prometieron que la votación se desarrollará con normalidad, promovieron la anulación del voto como protesta. Ríos aseguró que “no habrá espacio para la violencia ni el desorden” y destacó que el despliegue policial es el doble que en elecciones anteriores, instando a la población a votar con tranquilidad.
La jornada electoral será supervisada por observadores nacionales e internacionales. La Unión Europea enviará más de 100 observadores a los nueve departamentos, mientras que la Organización de los Estados Americanos (OEA) desplegará 87, la misión más grande que ha enviado a Bolivia. También participarán la Unión Interamericana de Organismos Electorales y la iniciativa ciudadana “Cuidemos el voto 2025”, junto con delegados de partidos políticos. El presidente Luis Arce se comprometió a garantizar una transición democrática hacia el próximo gobierno.
El Nacional