
El jefe departamental, Juan Acosta, afirmó que en los últimos tres años se logró disminuir en un 45% los casos de sicariato en el departamento. Sin embargo, manifestó su inquietud por los recientes hechos violentos registrados en la zona.
El gobernador Juan Acosta señaló que las estadísticas de seguridad muestran una tendencia positiva en la reducción de casos de sicariato en Amambay, con una baja del 45% en los últimos tres años. Según explicó, este logro fue resultado de un trabajo coordinado entre las fuerzas de seguridad y las autoridades locales.
Pese a esta mejora, Acosta expresó su preocupación ante una reciente ola de violencia que sacudió al departamento, generando temor entre los pobladores. Los hechos ocurrieron en las últimas semanas, tras un cambio en la dirección de la Policía Nacional en la zona.
“Necesitamos tranquilidad. En el último hecho falleció una persona que nada tenía que ver, eso antes no pasaba. Estamos preocupados”, manifestó el gobernador, haciendo referencia al impacto que estos episodios tienen en la población civil.
El jefe departamental insistió en la necesidad de esclarecer los casos recientes y fortalecer los mecanismos de prevención, de modo a evitar que la situación se agrave. “Esperamos que se aclaren los hechos”, añadió.
Autoridades locales y policiales mantienen reuniones para reforzar los operativos de control en puntos críticos del departamento. Acosta destacó la importancia de recuperar la confianza de la ciudadanía y garantizar la seguridad en el norte del país.
El Nacional