
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió este jueves ante la Asamblea General que el mundo atraviesa un “caos”, dominado por “conflictos, impunidad, impredecibilidad y desigualdad”, en un momento especialmente delicado para el organismo y su financiación.
“Estamos en un mundo marcado por divisiones geopolíticas contraproducentes, con violaciones flagrantes del derecho internacional y recortes masivos en la ayuda al desarrollo y humanitaria”, denunció en su último discurso anual de prioridades antes de dejar la Secretaría General a finales de este año.
Guterres agregó que todo eso está “socavando los cimientos de la cooperación global y poniendo a prueba la resiliencia del multilateralismo”, y que la ONU necesita “reformas que reflejen el mundo actual”.
El jefe de la ONU aseveró que, “pese a las turbulencias”, el organismo ha dado “un paso al frente” en ámbitos como la ayuda al desarrollo, la acción climática o la inteligencia artificial (IA), impulsando marcos globales para un uso “ético, seguro y responsable” de esta tecnología.
Sin embargo, anunció que se estudian fusiones de agencias de la ONU para “ganar eficiencia” en un contexto de recursos menguantes.
“Los presupuestos son importantes, pero solo si todos los Estados miembros pagan sus contribuciones íntegramente y a tiempo. La situación actual es totalmente insostenible”, alertó, y pidió “a todos los países sin excepción” que “cumplan sus obligaciones financieras” en virtud de la Carta de Naciones Unidas, en velada referencia a Estados Unidos.
De lo contrario, dijo, los Estados miembros deben “reformar” las normas financieras para “evitar un colapso presupuestario”.
Guterres dijo también que cualquier reforma de la ONU, incluyendo la del Consejo de Seguridad, que consideró “esencial”, debe “centrarse en instituciones que reflejen el mundo actual”.
“Las soluciones de 1945 no resolverán los problemas de 2026. Si las estructuras no reflejan nuestros tiempos, nuestro mundo, nuestras realidades, perderán legitimidad”, enfatizó. EFE