
El parlamentario dijo, que la clausura no le afecta solo a él, sino a una cadena de trabajadores y proveedores que dependen del sanatorio: enfermeras, médicos, personal de limpieza, entre otros.
La Superintendencia de Salud aplicó una medida drástica al clausurar el sanatorio privado Sanatorio del Parque, localizado en Ciudad del Este y propiedad del diputado Guillermo Rodríguez, representante del movimiento “Yo Creo”. El centro, con 22 años de trayectoria y especializado en traumatología, también genera empleo para un número importante de profesionales locales.
El legislador calificó la acción como “muy agresiva y desatinada”, argumentando que se debió solo a un trámite administrativo pendiente: la habilitación del sanatorio, cuya renovación se encuentra en curso ante el Ministerio de Salud.
Aseguró que el retraso no proviene de su parte, sino de la falta de capacidad operativa de la cartera sanitaria, que no dispone de tiempo ni personal suficientes para realizar la inspección requerida. Según Rodríguez, el proceso podría extenderse entre tres y cuatro meses, cuando la normativa debería permitir respuestas incluso en tan solo 48 horas.
En sus redes sociales, el diputado fue aún más duro. Denunció lo ocurrido como una práctica de “terrorismo de Estado”, señalando que el Gobierno —por orden del presidente Santiago Peña y la ministra de Salud Teresa Barán— utilizó como pretexto un simple documento en trámite para imponer la sanción más severa en lugar de optar por otras opciones como una notificación o multa.
Rodríguez sostuvo que la clausura no le afecta solo a él, sino a una cadena de trabajadores y proveedores que dependen del sanatorio: enfermeras, médicos, personal de limpieza, entre otros. Informó también que están evaluando llevar el caso a instancias judiciales para intentar revertir la medida.
El Nacional